La dieta cetogénica y la fentermina

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La dieta cetogénica o “dieta keto” es una de las dietas más populares para bajar de peso actualmente. Este plan de comida baja en carbohidratos promete resultados rápidos y efectivos. Sin embargo, los expertos de la saludos tienen muchas dudas respecto a la eficacia y la seguridad. Por tanto, la dieta cetogénica y la fentermina para perder peso son una buena combinación? A continuación hablaremos sobre la dieta cetogénica: su origen y sus pros y contras. Además también comentaremos las consecuencias de combinar la fentermina con dietas bajas en carbohidratos y grasa.

AVISONo somos médicos y este artículo no pretende ni ser un consejo médico, ni animar a la gente a seguir la dieta cetogénica junto con el tratamiento de fentermina. Este post es puramente informativo. Siempre debe consultar con un médico profesional antes de hacer cambios drásticos en su dieta. 

¿Qué es la dieta cetogénica?

La famosa dieta cetogénica es muy baja en carbohidratos, moderada en proteína y alta en grasa. Existen muchas variaciones, pero la dieta cetogénica “estándar” apuesta por una distribución de 75% grasa, 20% proteína y 5% carbohidratos. Esto se traduce en tan sólo un 5% de las calorías diarias provenientes de carbohidratos, ¡eso son tan sólo 75 calorías (unos 19g de carbohidratos) para una persona que consume 1500 calorías al día!

También existen otras variaciones de la dieta cetogénica que incluyen dieta cetogénica con mucha proteína (60% grasa, 35% proteína, 5% carbohidratos), dieta cetogénica cíclica (5 días a dieta y 2 de descanso) y dieta cetogénica dirigida (comer más carbohidratos al entrenar). Las dos últimas están diseñadas especialmente para atletas y no se han estudiado en profundidad. [1]

Sin embargo, no todo el mundo necesita limitar tanto el consumo de carbohidratos. Muchas personas pueden conseguir el estado de cetosis comiendo algo menos de 50 grasmos de carbohidratos netos (total de gramos de carbohidratos – total de gramos de fibra) al día. Otras dietas bajas en carbohidratos a las que también denominamos “keto” permiten el consumo de una cantidad superior de carbohidratos diarios.

Origen de la dieta cetogénica

La dieta cetogénica se desarrolló originalmente para tratar la epilepsia infantil refractaria u otros trastornos convulsivos infantiles para los que la medicación no era lo suficientemente efectiva. Dado que esta dieta obliga al cerebro a utilizar cuerpos cetónicos (grasa) en lugar de glucosa (carbohidratos) como fuente de energía principal, seguir una dieta cetogénica puede contribuir a disminuir la frecuencia y severidad de las convulsiones. Los pacientes más estrictos siguen una dieta cetogénica 4:1, en la cual el 80% de las calorías provienen de la grasa (idealmente Triglicéridos de Cadena Media, ya que son más cetogénicos) y tan sólo un 20% de las calorías provienen de la proteína y los carbohidratos. El objetivo clínico de esta dieta es proveer la cantidad suficiente de proteína y calorías para crecer bien, limitando el consumo de carbohidratos para reducir los síntomas epilépticos.

En términos médicos, el tratamiento de la epilepsia es el único uso aceptado de la dieta cetogénica. Los científicos están investigando los efectos de esta dieta para tratar otros trastornos neurológicos o incluso el cáncer, pero a día de hoy, no existen pruebas suficientes para implementar este regimen alimentario para tratar ninguna de estas enfermedades. [2]

Funcionamiento de la dieta cetogénica

La idea principal de la dieta cetogénica es disminuir el consumo de carbohidratos hasta llegar al punto en el que el cerebro se ve obligado a escoger los cuerpos cetónicos como fuente de energía principal.

En condiciones normales, el cuerpo cuenta con la glucosa como fuente de energía. La glucosa, o azúcar, es la fuente disponible biológicamente, dado que es la comida favorita del cerebro. Cuando seguimos una dieta normal, un 50-60% de las calorías provienen de los carbohidratos. Los cereales, la fruta, la verdura (sobre todo verdura feculenta como la patata, el maíz o los guisantes) y los lácteos conforman el consumo de carbohidratos diario.  El azúcar, tanto si es blanco, como marrón, o si se trata de miel, sirope de arce o agave, se digiere como un carbohidrato simple. Cuando digerimos carbohidratos, utilizamos la insulina para convertir el azúcar de la comida en glucosa para que nuestras células puedan utilizarla como energía. Esta es la forma en la que conseguimos energía a partir de una dieta equilibrada, y la rapidez con la que metabolizamos la glucosa es la razón por la cual nos sentimos con más energía poco después de comer y por la que sentimos hambre horas después.

Sin embargo, cuando el cuerpo no recibe suficientes calorías o carbohidratos (o no puede utilizarlos, como en el caso de una diabetes descontrolada), el hígado empieza a sintetizar cuerpos cetónicos para alimentar el cuerpo y el cerebro. Estas moléculas son derivados de los ácidos grasos, y sirven como un sustituto eficiente para cubrir la falta de glucosa. La densidad alta de la energía cetogénica podría explicar (al menos en parte) la efectividad como tratamiento neuroprotector para convulsiones y otras enfermedades neurológicas. [3] Los análisis de cetona determinan si una persona esta en estado de cetosis, para ello, miden el nivel de cuerpo cetónicos en la sangre, la respiración y la orina.

dieta cetogénica y la fentermina, huevo

Posibles beneficios de la dieta cetogénica

Los defensores de la dieta cetogénica apuntan a muchas ventajas. Los beneficios más evidentes son la pérdida de peso rápida y efectiva y el nivel de insulina más bajo a corto plazo.

Adoptar esta dieta contribuye a bajar de peso rápido y sin tener que contar las calorías. Mucha gente declara que siente menos hambre cuando está en cetosis, especialmente después de pasar el periodo de adaptación inicial. Además, los estudios demuestran que los adultos pierden más peso con una dieta alta en grasa y baja en carbohidratos que con un régimen bajo en grasa. [4] [5]. No obstante, los expertos advierten de que gran parte de esta pérdida de peso inicial se debe a la pérdida de agua a causa de la disminución de glucógenos.

Por otro lado, un estudio pequeño (de 12 personas) también indicó que la dieta cetogénica podría reducir la sensibilidad a la insulina. Este efecto podría disminuir el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y contribuir al tratamiento de otras enfermedades severas como el síndrome metabólico o el síndrome de ovario poliquístico. [6]

De todos modos, muchos profesionales de la salud advierten del riesgo de seguir esta dieta tan extrema por encima de cualquier posible beneficio.

Posibles riesgos de la dieta cetogénica

No se han estudiado los efectos de la dieta cetogénica a largo plazo, ni tampoco la combinación de esta dieta con la fentermina. No existen pruebas suficientes para determinar si este régimen es seguro para todo el mundo, y los expertos de la salud alertan de que un régimen tan restrictivo puede hacer más efectos negativos que positivos (especialmente si no se lleva a cabo bajo supervisión médica).

Los efectos secundarios más comunes de la dieta cetogénica incluyen estreñimiento y deshidratación (dos problemas que ya experimentan muchos usuarios de fentermina), y deficiencia de electrolitos y micronutrientes. Esta dieta podría incrementar el riesgo de padecer piedras en el riñón (sobre todo en el caso de usuarios de Qsymi), problemas en las vesículas, fracturas de hueso e irregularidades en la menstruación. [3]

Estudios a largo plazo de niños que siguen esta para controlar las convulsiones también muestran un nivel más alto de colesterol total y de LDL (colesterol malo). Los defensores de esta dieta afirman que mejora la salud cardiovascular, los estudios a largo plazo, sin embargo, indican todo lo contrario.

Este usuario del forum y muchos nutricionistas registrados también advierten de que la cetosis frena el desarrollo muscular, incluso el del corazón. El corazón es el músculo más importante del cuerpo, y debilitarlo puede causar incluso más problemas en el caso de pacientes que toman fentermina, [7]

Si está tomando Qsymia, NO empiece con una dieta cetogénica o baja en carbohidratos. El topiramato de este medicamento es una medicación anticonvulsiva que no se debería combinar con ningún tipo de dieta baja en grasa, o baja en carbohidratos como la dieta Atkins o dieta cetogénica. [8]

Dieta cetogénica y fentermina

Muchas personas adoptan la dieta cetogénica para bajar de peso rápido mientras toman fentermina, NO es una buena decisión. Expertos médicos advierten de que esta dieta tiene más efectos negativos que positivos, además, aún no se conoce la interacción que pueda tener al combinarla con fentermina.

Los estudios no apoyan ni fomentan la dieta cetogénica como alternativa o ayuda para la terapia farmacéutica para perder peso. Los efectos de la cetosis para perder peso a largo plazo todavía no es han estudiado y no existen pruebas suficientes para afirmar que es segura para todo el mundo. De hecho, se ha demostrado que podría ser peligrosa. [7] Nunca siga la dieta cetogénica, Atkins o cualquier otro tipo de régimen bajo en carbohidratos o grasa mientras toma Qsymia.

Además, los estudios han demostrado en varias ocasiones que las dietas más efectivas para perder peso son las que podemos seguir a largo plazo. Hay poca gente que pueda mantener un régimen super-restrictivo como el cetogénico durante años. Es mucho más común seguirlo de forma temporal hasta alcanzar el peso deseado. Desafortunadamente, el problema es que en el caso de dietas radicales como la cetogénica, en la mayoría de casos volvemos a recuperar el peso perdido en cuanto empezamos a comer normal. Esto se aplica especialmente bien en el caso de la cetosis, ya que la pérdida de peso inicial se atribuye a la perdida de agua.

Por último, combinar la dieta cetogénica con fentermina juega en contra de la ventaja principal de la medicación. La fentermina es un medicamento poderoso que le ayuda a empezar a perder peso, pero la idea es que esto contribuya a cambiar los hábitos de vida. Es importante aprovechar los tres meses de fentermina para establecer una dieta saludable y habituarse a hacer ejercicio para toda la vida. No debería tratarse de un compromiso de doce semanas que abandona en cuanto consigue el peso objetivo. Dado que la dieta cetogénica no es un régimen alimentario sostenible, la necesidad de establecer el proceso de pérdida de peso a largo plazo es otra razón para evitar combinar esta dieta con fentemrina. En su lugar, ¡una dieta equilibrada y un control adecuado de las porciones le ayudarán a conseguir sus objetivos de pérdida de peso a largo plazo!

Si sigue pensando en seguir una dieta cetogénica o baja en carbohidratos mientras toma fentermina, consúltelo con su médico o con un nutricionista registrado primero.  Limitar mucho o eliminar por completo grupo alimentarios (en este caso carbohidratos) es peligroso incluso para las personas más saludables, y el riesgo se incrementa si padece otras enfermedades. Este riesgo potencial se agrava al combinar un medicamento fuerte con receta como la fentermina (o incluso peor, Qsymia) con una dieta restrictiva. En consecuencia, es crucial que lo consulte con su médico antes de llevar a cabo cualquier cambio radical en su dieta.

 

¿Está tomando fentermina y sigue la dieta cetogénica al mismo tiempo? Comparta su experiencia con nosotros en la sección de comentarios inferior.

 

Referencias

[1] R. Mawer, “The Ketogenic Diet 101: A Detailed Beginner’s Guide,” 17 Jun 2017. [Online]. Available: https://www.healthline.com/nutrition/ketogenic-diet-101.

[2] Wikipedia, “Ketogenic diet,” 11 May 2018. [Online]. Available: https://en.wikipedia.org/wiki/Ketogenic_diet.

[3] S. Fan, “The fat-fueled brain: unnatural or advantageous?,” 1 Oct 2013. [Online]. Available: https://blogs.scientificamerican.com/mind-guest-blog/the-fat-fueled-brain-unnatural-or-advantageous/.

[4] B. Brehm, R. Seeley, S. Daniels and D. D’Alessio, “A randomized trial comparing a very low carbohydrate diet and a calorie-restricted low fat diet on body weight and cardiovascular risk factors in healthy women.,” Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, pp. 1617-23, 2003.

[5] N. Bueno, I. de Melo, S. de Olivera and T. da Rocha Ataide, “Very-low-carbohydrate ketogenic diet v. low-fat diet for long-term weight loss: a meta-analysis of randomised controlled trials.,” The British Journal of Nutrition, pp. 1178-87, 2013.

[6] G. Boden, K. Sargard, C. Homko, M. Mozzoli and T. Stein, “Effect of a low-carbohydrate diet on appetite, blood glucose levels, and insulin resistance in obese patients with type 2 diabetes.,” Annals of Internal Medicine, pp. 403-11, 2005.

[7] L. Seegert, “The Keto Diet Is Gaining Popularity, but Is It Safe?,” 7 Jun 2016. [Online]. Available: https://www.healthline.com/health-news/keto-diet-is-gaining-popularity-but-is-it-safe-121914#5.

[8] US National Library of Medicine, “Topiramate,” 15 Dec 2017. [Online]. Available: https://medlineplus.gov/druginfo/meds/a697012.html#precautions.

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