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La alimentación emocional describe esos momentos en los cuales recurrimos a la comida por comodidad, comemos para aliviar el estrés, o usamos la comida como una manera de combatir el aburrimiento. La fentermina puede ayudar a mantener estos antojos bajo control, pero a pesar de nuestras mejores intenciones, esta manera de usar la comida como una solución o respuesta a nuestras emociones puede ser uno de los hábitos más difíciles de superar. Aquí explicamos cómo identificar y controlar la alimentación emocional, y cómo impedir que te controle.

¿Qué es la alimentación emocional?

Si alguna vez has echado mano al helado después de un mal día o has arrasado con una bolsa familiar de patatas fritas porque estabas aburrida entonces has experimentado el comer emocional. Por supuesto, no estás sola; muchos de nosotros usamos los alimentos para sentirnos mejor, como una manera de llenar nuestras necesidades emocionales en lugar de nuestros estómagos. Usar la comida como un refuerzo para el estado de ánimo de vez en cuando, para celebrar o para recompensarnos no es necesariamente algo malo. Después de todo, somos animales emocionales, así que la comida no puede reducirse simplemente a un combustible para nosotros, como el gas que impulsa a un auto. Sin embargo, si la alimentación es tu principal mecanismo de defensa emocional para muchos altibajos de la vida, entonces podrías quedar atrapada en un ciclo no saludable de alimentación emocional. Dado que es poco probable que busques una ensalada cuando estás molesta, la alimentación emocional no sólo provoca aumento de peso, sino que el sentimiento o problema real es apartado con los alimentos y nunca es tratado verdaderamente.

5 señales clave de alimentación emocional:

  • Comer más cuando te sientes estresada
  • Comes para sentirte mejor, como para tranquilizarte cuando estás triste, sola o ansiosa
  • Te recomensas con comida
  • Te sientes cómoda con la comida, los alimentos son como una amiga que te hace sentir segura
  • Te sientes impotente o sin control cuando se trata de comida

A pesar de que la alimentación emocional puede hacerte sentir bien en el momento, los sentimientos que activaron tu respuesta hacia la comida todavía están allí. Es posible que ahora también sientas culpa, decepción o incluso ira hacia ti misma por no tener más fuerza de voluntad. Pero, sobre todo, estás también ignorando el problema que causó la alimentación emocional. Esto entonces significa que fallas en encontrar maneras más saludables de lidiar con tus emociones y te sientes cada vez más impotente cuando se trata de los alimentos y tus emociones.

Hambre emocional vs. hambre físico

El primer paso para controlar la alimentación emocional es identificar si el hambre que sientes es emocional o físico. Hay seis principales diferencias entre el hambre emocional y físico:

El hambre emocional se siente más súbitamente: se siente abrumador y en la necesidad de una satisfacción urgente. En comparación, el hambre físico llega de manera más gradual y no exige la atención inmediata, a menos que no hayas comido durante un tiempo muy largo.

El hambre emocional ansía alimentos cómodos: tus emociones te conducen a alcanzar alimentos específicos cómodos, a menudo alimentos azucarados y grasos para una descarga instantánea. Cuando estás físicamente hambrienta todos los alimentos suenan muy bien, incluso un plato lleno de verduras.

El hambre emocional es una compulsión: es difícil de parar una vez que consigues la pinta de helado, y antes de que te des cuenta ya la has comido toda. El hambre físico no suele ser tan inconsciente porque estás comiendo con el objetivo de satisfacer ese hambre en lugar de comer como una reacción a una emoción o a un problema que no quieres enfrentar.

El hambre emocional no se localiza en el estómago: en lugar de una sensación de vacío en tu estómago, el hambre emocional es algo que ocupa tus pensamientos mientras te enfocas en la búsqueda de un olor, sabor o textura específica.

El hambre emocional a menudo tiene que ser justificado: en lugar de simplemente satisfacer la reacción física normal de hambre, el hambre emocional nos hace razonar con qué tiene que ver este alimento, y por qué lo merecemos o lo “necesitamos” en este momento.

El hambre emocional a menudo resulta en sentimientos de culpa y arrepentimiento: debido a la naturaleza compulsiva y a los alimentos poco saludables que ansía el hambre emocional, eso a menudo conduce a sentimientos de arrepentimiento ya que sabes que no estás comiendo por las razones correctas.

Cómo acabar con la alimentación emocional tomando fentermina

La fentermina te ayuda a alejar tu mente de los alimentos, silenciando los antojos y ayudando a controlar el apetito. Sin embargo, el hambre emocional es más difícil de silenciar. La fentermina ayuda a suprimir el hambre físico de modo que puedas comer menos y te acostumbres a cantidades más pequeñas de alimentos, pero aprender a nutrir tu cuerpo con alimentos nutritivos es un proceso continuo. Aprender cómo hacer frente a los problemas y evitar responder con la alimentación emocional es también un proceso continuo, pero que no se puede aprender con la información nutricional lógica. Hacer dieta a menudo no tiene en cuenta el soporte emocional que los alimentos pueden brindar a muchos de nosotros. El hábito de tratar de resolver los problemas con la comida es algo que también necesita ser reconocido y cambiado, o la fentermina sólo te proporcionará una solución temporal a tu problema de peso. El siguiente consejo explica cómo puedes ayudar a eliminar la alimentación emocional mientras tomas fentermina y luego aprender nuevas maneras de hacer frente a los inevitables problemas que puedes enfrentar en el futuro.

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1. Presiona pausa

La alimentación emocional es a menudo muy automática e inconsciente, dejando a la gente la sensación de que no tienen ningún control. Cuando ataca el hambre emocional, date cinco minutos para considerar si tu hambre es físico o emocional. Si muestra signos de ser emocional, pregúntate qué podría estar provocando esta necesidad. El tipo de comida que se te antoja a menudo puede ayudar a identificar la fuente de la emoción. Linda Spangle, autora de 100 Días de pérdida de peso, explica que si estás deseando algo crujiente o fibroso entonces hay una buena probabilidad de que estés enojada, ansiosa o estresada, y sugiere que trates de preguntarte, “¿Qué quiero analizar en la vida en este momento?”. Sin embargo, un deseo de algo suave o cremoso apunta a una emoción vacía, como la soledad o la tristeza. Lograr la fortaleza de presionar una pausa en tu hambre emocional a menudo puede ayudar a sentirte más en control de lo que piensas, por lo que, tomarse el tiempo para reflexionar te puede dar la oportunidad de tomar una decisión diferente. Incluso si terminas cediendo ante el hambre emocional, esta nueva visión podría ayudarte a tener una reacción diferente en el futuro.

2. Alimenta tus emociones sin comida

No siempre puedes ser capaz de determinar con precisión cómo te sientes o por qué, o puedes ir constantemente por algo dulce debido al mismo problema una y otra vez. De cualquier manera, hay muchas maneras de ayudar a aliviar o resolver esta emoción, y ninguna de ellas involucra alimentos.

Si estás estresada, enojada o ansiosa, aléjate de la situación yendo a un lugar tranquilo, ya sea un cuarto vacío o el aire fresco. Respira profundamente y ayuda a eliminar la energía nerviosa de tu sistema yendo a dar un paseo para despejar tu cabeza y calmarte. A largo plazo, estos consejos para manejar el estrés pueden ayudar a reducir tus niveles de estrés y ayudarte a lidiar mejor con ellos cuando te sientas abrumada.

Si estás deprimida o sola, busca a alguien para sentirte menos sola. Llama a una amiga o miembro de la familia, juega con tu mascota o con tus hijos. También podrías mimarte de otras maneras, como ir a ver una película mala y pintarte la uñas de los pies – cosas que no serías capaz de hacer si estuvieras sola.

Si estás aburrida, encuentra maneras de entretenerte y mantenerte ocupada. Encuentra una manera agradable de pasar el tiempo que te mantenga ocupada y comprometida, ya sea un buen libro, un juego de computadora, tu programa de televisión favorito, tocar la guitarra, o ir a dar un paseo con tu cámara. Para evitar un futuro aburrimiento, organiza planes regulares para tener algo que esperar, e investiga sobre el lugar donde vas a ir o haz una lista de reproducción de música para mantenerte ocupada durante el viaje.

3. Usa tus emociones para impulsar la actividad

Masticar tus emociones es doblemente contraproducente cuando estás tratando de bajar de peso ya que no sólo no puedes hacer frente al problema, sino que sumas sentimientos negativos de arrepentimiento después de cumplir con tus antojos. Sin embargo, usar tus emociones para impulsar la actividad puede ayudar a alejar estos sentimientos negativos de tu sistema, y es también una manera más sana de expresar tus sentimientos.

Así, una vez que encuentras que eres capaz de poner tu hambre emocional en espera en lugar de ceder enseguida, intenta utilizar ese tiempo para hacer alguna actividad física. Si es posible, que sea una actividad para lograr sudar y hacer que tu corazón lata más velozmente ya que esto ayudará a liberar hormonas del placer, perfecto para alejar tu mente de los alimentos. Además de ser la mejor manera de tonificar y aumentar la pérdida de peso con fentermina, el ejercicio tiene muchos otros beneficios. El ejercicio es un buen calmante para el estrés, se ha encontrado que funciona mejor que los antidepresivos en la reducción de la depresión, y es también una excelente manera de mantenerte ocupada si estás aburrida. El ejercicio también puede ayudarte a aumentar tu autoestima y confianza, lo que significa que encontrarás una mayor fuerza emocional para hacer frente a los problemas, mientras que también ganas fuerza física. Más aún, mantenerte físicamente ocupada es también una gran manera de evitar comer inconscientemente, lo que a menudo sucede cuando nuestros cerebros están ocupados, pero nuestros cuerpos están apáticos.

4. Aprende a aceptar tus emociones negativas

Aunque pueda parecer que eres impotente cuando se trata de comida, la alimentación emocional realmente proviene de sentirte impotente cuando se trata de tus emociones. Te sientes incapaz de hacer frente a tus sentimientos por lo que buscas los alimentos como una manera de evitar las emociones que piensas que no puedes controlar. Escucha lo que tus emociones están tratando de decirte en lugar de tratar de calmarlas con la comida. Incluso las emociones muy preocupantes o problemas difíciles pierden su capacidad para controlarnos si tratamos de hacerles frente y dejamos de reprimirlas. Aceptar estas emociones por lo que son y exponerse a realmente sentirlas y experimentarlas, aunque eso signifique llanto, dolor, o recordar cosas que has intentado olvidar, puede ayudarte a tomar los pasos que necesitas para aprender a manejar estas emociones sin comida. Obviamente, enfermedades como la depresión clínica o un trastorno de ansiedad no son problemas que puedas enfrentar sola. Sin embargo, aprender a aceptar que hay problemas más profundos relacionados con la alimentación emocional podría animarte a conseguir la ayuda que necesitas.

¿Eres un comensal emocional? Déjanos tu comentario o pregunta a continuación.

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