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Los antojos son una de las cosas más difíciles de controlar mientras estás en tu viaje hacia la pérdida de peso. Puedes comenzar con buenas intenciones, pero a menudo cuando el reloj marca las 3:30 pm, o cuando te relajas después de la cena, te encontrarás con antojos de algunos de tus viejos deleites favoritos, e incapaz de pensar en otra cosa. La fentermina ayudará a mantener estos antojos bajo control, pero a menudo las emociones, los viejos hábitos y la mala planificación pueden hacer que sientas la necesidad de echar mano a las patatas fritas, helados o refrescos. Aquí identificamos algunas maneras exitosas para ayudarte a controlar tus antojos y evitar que ellos te controlen a ti.

Identifica los antojos

En realidad, hay cuatro tipos de hambre, por lo que conocer con cuál de ellos estás lidiando hace más fácil configurar un plan de ataque. Es una buena idea tomar nota cuándo tienes estos antojos, si es hacia el final del día cuando los efectos de la fentermina comienzan a bajar, así como dónde te encuentras y lo que estás haciendo cuando atacan. Ten en cuenta que los diferentes antojos se dividen en diferentes categorías y por lo tanto requieren diferentes métodos para manejarlos.

1.Hambre físico

Este tipo de hambre se relaciona con el estómago y es el hambre muy real, con el potencial de provocar mareos, náuseas y comer bocadillos inadecuados si quedas insatisfecho. La forma de evitar este tipo de hambre es planificar tus comidas y comer un buen balance de proteínas, fibra, frutas y verduras durante todo el día. La fentermina ayudará a suprimir el apetito, pero también debes planificar con anticipación comer algunos bocadillos nutritivos saludables para que no lleuges a tu comida principal con hambre y con riesgo de comer en exceso.

2. Hambre emocional

Este tipo de hambre se relaciona con el corazón y empeora cuando te sientes aburrida, estresada, ansiosa, enojada o triste. Si tus antojos perduran después de comer, entonces pueden tener una base emocional. Distraerte puede funcionar bien aquí; los antojos suelen tardar unos 20 minutos hasta ceder así que trata de llamar a una amiga o dar un paseo alrededor de la manzana. Si la distracción no funciona, entonces puede ayudar identificar el tipo de comida que se te antoja. Linda Spangle, autora de 100 Días de pérdida de peso, explica que si se te antoja algo crujiente o masticable entonces hay una gran probabilidad de que estés enojada, ansiosa o estresada, y sugiere que trates de preguntarte a ti misma, “¿Qué es lo que quiero masticar en la vida en este momento?”. Sin embargo, un deseo de algo suave o cremoso apunta a una emoción vacía, como la soledad o la tristeza. Pregúntate si la comida te dará lo que necesitas y una vez que te des cuenta de que comer no va a resolver tu problema, debes enfocarte en tratar de resolver el problema más profundo.

3. Hambre mental

Este hambre adopta la forma de racionalizar por qué deberías comer algo, como “Fui a correr hoy para poder comer un poco de chocolate ahora”, o “Me uno al gimnasio la próxima semana para poder complacerme esta semana”. En su lugar, deberías racionalizar cómo no quieres dejar que todo el trabajo duro se eche a perder por un tazón de helado. Los placeres están muy bien, pero es un error usarlos como tu única recompensa por hacer algo bien; también debes recompensarte con placeres no alimentarios, tales como una pedicura si vas al gimnasio durante siete días seguidos, o un par de zapatos nuevos si pierdes 5 libras.

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4.Hambre costumbrista

Este tipo de hambre se refiere a la experiencia pasada; si te sientas en la misma silla a las 8 pm y comes unas galletas, es común sentir que necesitas una galleta cuando te sientas y enciendes el televisor. Tu mente asocia tiempos, lugares y actividades con ese deseo y, como cualquier ex-fumador te dirá, puede ser difícil romper estos hábitos. Trata de transformar las cosas; en lugar de ver la televisión después de cenar, toma un baño o utiliza la energía extra que sientes con la fentermina para ir a dar un paseo. Entonces, cuando te sientas, toma una taza de té verde o un trozo de fruta. La mejor manera de romper un viejo hábito es cambiarlo por un nuevo hábito saludable.

Planifica el momento de tus satisfacciones

Prohibir determinadas comidas favoritas puede intensificar los antojos cuando te sientes privada, lo que significa que estás en riesgo de atracones. Está bien complacerse aquí y allá, pero el momento realmente importa. Lo mejor es deleitarte después de una comida cuando estás llena, ya que entonces tendrás menos tentación de darte un atracón. El uso de los alimentos como el chocolate para aliviar el hambre puede crear realmente un antojo por la comida; tu cerebro piensa que los dulces le caen  muy bien, y lo recuerda la próxima vez que tienes hambre.

Saborea el sabor

Otra manera de superar tus antojos es reemplazarlos con deseos de comer alimentos saludables. Puede parecer imposible de imaginar, pero una vez que empiezas a comer alimentos frescos, sanos y nutritivos tus gustos empezarán a cambiar, de modo que comenzarás a tener antojos de pepino en vez de patatas fritas, y las fresas frescas te parecerán preferibles al chocolate. Si alguna vez has hecho el cambio de leche entera a leche baja en grasas o descremada, sabrás cómo inicialmente no tenía sabor agradable en absoluto, pero ahora no puedes soportar el sabor de la leche entera. Lo mismo puede suceder con respecto a la comida chatarra; después de comer alimentos sanos y frescos por algún tiempo, las personas a menudo rechazan el pensamiento de su antigua comida preferida, hamburguesa y patatas fritas. Años de consumir alimentos altos en grasa, sal y azúcar, opacan tu papilas gustativas y crean adicciones, pero comer y disfrutar los sabores de la comida verdadera puede despertar tus sentidos y crear nuevos antojos por alimentos saludables. Elige siempre las frutas y verduras de temporada y añade hierbas y especias a tus platos para maximizar el sabor, y pronto aprenderás a saborear los sabores frescos de los alimentos saludables.

Los antojos son uno de los mayores obstáculos que enfrentan los que pierden peso, pero con la supresión del hambre por la fentermina, una planificación cuidadosa, y estos consejos sobre la manera de identificar y suprimir tus antojos, puedes sentirte más preparada para enfrentarte a ellos. Nos encantaría escuchar tus comentarios sobre cómo afrontas tus antojos o si has encontrado que tu antojos cambiaron con el tiempo, y si tienes alguna pregunta ¡no dudes en contactarnos!

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